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  • Travesía en kayak de mar en Groenlandia II

    Por Ricardo López Valverde (http://www.greenlandadventure.com)

    Por cortesia de Ricardo López Topkayak publica la crónica de una de sus rutas en kayak de mar por Groenlandia.


    Remando entre el hielo

    Cruzando el fiordo

    Todos estamos nerviosos, el día de descanso nos ha venido bien pero no nos gustaría permanecer otro día más en el mismo lugar, estamos deseando llegar al frente glaciar, sólo nos separa un día. Las súplicas cambian de tono, intentamos convencer a los dioses para que nos regalen un día de sol. Nos hacen caso y amanece un día fabuloso.

    Tenemos por delante el cruce de un fiordo de cinco kilómetros plagados de hielo. La lluvia afecta especialmente al hielo, por lo que de los grandes bloques se han ido desprendiendo infinidad de pequeños trozos de hielo que hacen la navegación bastante difícil.

    Después de desplegar nuestras mejores artes en la navegación de obstáculos conseguimos llegar al pequeño fiordo por el que nos adentraremos en el mágico y misterioso mundo del Inlandis (el casquete de hielo de Groenlandia). Según nos acercamos nuestros corazones se van acelerando, el ritmo se hace mas vivo, el Inlandis espera y no queremos hacerle esperar.


    Momento de la expedición

    El Islandis

    Las sensaciones que particularmente experimento son increíbles, el sol brilla y la gama de colores que veo en un frente glaciar de 10 kilómetros de extensión con paredes de 80 metros de altura van desde el blanco más puro hasta el azul más intenso. Constantemente están cayendo seracs, la sensación de naturaleza en su estado puro es plena, la libertad que siento en ese momento es ilimitada. Me doy cuenta de la ínfimos que somos ante la grandiosidad de la naturaleza.

    Montamos el campamento en una playa frente al glaciar, junto a un pequeño río. El ritmo del grupo es lento pero no importa, nos esperan cuatro noches en uno de los parajes más bonitos que he visto en toda mi vida. Parece que el tiempo se detiene, sin embargo tenemos que aprovecharlo, hay mucho que ver y mucho que hacer. A lo lejos se intuyen unas nubes acercándose. No nos gustan, no desearíamos tener que pasarnos un día metidos en la tienda, pero en Groenlandia todo es posible. A última hora de la tarde comienza a caer una ligera lluvia que con el paso del tiempo se va haciendo más intensa, esto nos preocupa un poco ya que hemos instalado el campamento junto a un pequeño río que vemos como va aumentando de caudal. A las cinco de la madrugada el río ha crecido mucho, tenemos que cambiar el campamento de lugar y situarlo en una pequeña loma protegido de la crecida. No cesa de llover, tenemos que cocinar en las tiendas y nos ha pasado lo que tanto temíamos, el primer día en el frente glaciar lo hemos pasado metidos en las tiendas.

    El día siguiente amanece nublado pero sin llover, nos levantamos temprano, debemos recuperar el día perdido, cogemos los kayaks y recorremos el frente glaciar en toda su extensión, el día mejora y a media mañana luce el sol. Por la tarde decidimos hacer una pequeña excursión "andando" por un valle lunar en dirección a un gran lago donde pescamos salmones para la cena. Empieza a refrescar, el cielo está despejado y de repente unas luces verdes empiezan a jugar por todo el cielo, es la aurora boreal, el espectáculo es sobrecogedor, además tenemos la suerte de gozar luna llena, no podemos pedir más.


    Vista panorámica de Groenlandia

    Nunatq y Narsaq - Navegando entre las ballenas

    Hoy es un buen día para hacer una excursión al nunataq ( isla de roca en el inlandis). Cogemos nuestro equipo de montaña, no es necesario un equipo especial, el hielo forma unas agujas que agarran perfectamente la bota y las grietas que aparecen pueden sortearse con facilidad.

    A los pocos metros vemos los primeros caribús, una manada de unos 300 animales que avanzan tranquilamente por el hielo hacia la roca. Tras tres horas de marcha llegamos a la cima del nunataq, el paisaje es inquietante y atractivo, inmensas piedras manteniendo el equilibrio en un pequeño cono de hielo, la subida es difícil debido a lo incómodo del terreno pero en la cumbre se puede contemplar la inmensidad del inlandis.

    Hoy llega a su fin nuestra estancia en el frente glaciar de los fletanes, lo abandonamos con pena pero con el espíritu y las sensaciones totalmente recargadas, nos quedan por delante dos días tranquilos de navegación hasta llegar a Narsaq, tranquilidad que súbitamente se rompe al oir un ruido sordo desconocido, miramos en la dirección del ruido y vemos asombrados a 100 metros de nuestros kayaks dos enormes ballenas en un juego amoroso. Frenamos rápidamente nuestras piraguas para no asustarlas y contemplar su juego. Es un precioso final para nuestra travesía en kayak. Por fin llegamos a Narsaq, población de unos 1.800 habitantes donde tras una reconfortante ducha, una buena cena y una confortable cama, regresamos en un barco ballenero esquimal a nuestro punto de partida, la pequeña población de Narsarsuaq, para desde este punto abandonar con gran pena un país que nos ha cautivado por todo. Por su naturaleza, sus gentes, su forma de vida, y sobre todo porque nos ha hecho pensar y sentir que la libertad existe.


    Remando entre el hielo

    Greenland adventure es una agencia de viages española que se ha convertido en una referencia mundial a nivel de expediciones en los polos. Para más información pueden consultar: http://www.greenlandadventure.com

    Des de topkayak queremos agradecer a su gerente, Ricardo, habernos cedido el presente artículo para su publicación.