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  • Descenso en kayak del Río Esla (León y Zamora)

    Por Carlos F Rodriguez del Rotomod Team

    Todos en alguna ocasión nos hemos planteado qué tipo de kayak podría servir en condiciones tan variadas como rápidos de clase III, largas distancias en embalses, cortas travesías por el mar y por supuesto transportando con nosotros todo el material de acampada necesario para disfrutar de todo ello en plenas condiciones...nos aseguraron que la Solo (Rotomod) era un barco con estas características y decidimos comprobarlo. Para ello planeamos el descenso integral del río Esla (León y Zamora), un recorrido de unos 150 kms en el que se alternan tramos de grandes rápidos con largas etapas que discurren por largas tablas de corriente moderada o nula.


    Preparando el campamento 3

    La media de velocidad que fuimos sacando en estas jornadas, marcadas por una continua lectura del trazado con algunas grandes tablas donde había que apretar para sacar algo de velocidad, permitía descender 40-50 Km. en unas 6 horas (incluyendo paradas de todo tipo: fotos, setas, bichos, mear.....), dependiendo por supuesto de las dificultades y también de la motivación. Desde luego eran distancias en río a las que no estábamos acostumbrados.

    A partir de Benavente, ya en Zamora, el Esla recibe los aportes de varios ríos importantes, por lo que su caudal aumenta considerablemente y también la anchura de su cauce; sin embargo al mismo tiempo el río se adentra en un ancho cañón de roca por donde el río discurre ligero y forma algunos rápidos importantes, algunos con gran desnivel....era la prueba final para nuestras piraguas y también algo que todos queríamos probar: la sensación “de gran río”... Parada técnica para abrigarse....antes del gran aguacero.

    Aunque estábamos advertidos de las características del río en el cañón, para nuestra sorpresa (y deleite) nos encontramos con que en algunos tramos el desnivel era mayor del que pensábamos. Con grandes concentraciones de agua, pequeños saltos y algunas grandes contras que había que vigilar (para poder cogerlas todas por supuesto) para luego enlazar con inmensas mansas de agua profunda en las que también había que seguir paleando a tope...el escenario perfecto para navegar con estos barcos a plena carga: el Esla en este tramo final (aprovechando que el embalse de Ricobayo estaba excepcionalmente bajo pudimos disfrutar de 15 Km de río “extra”) es un río fantástico para cualquier modalidad con piraguas y con la Sólo pudimos disfrutar de todas.



    Campamento 4: el mejor lugar

    Fin de Viaje: el gran río Esla muere embalsado por la presa de Ricobayo. Aunque progresábamos por el embalse a un ritmo relativamente rápido el cansancio acumulado y la sensación de gran pérdida que nos suponía ver este río morir de esta manera pesaban bastante; en silencio fuimos completando una jornada larga encajados cada uno en el pequeño universo personal de su cómodo asiento... hasta que el temporal regresó para ponernos las pilas.

    Al ser Ricobayo un embalse “lineal” cualquier viento moderado sopla concentrado al nivel del agua, y por fortuna nos comenzó a soplar algo de través pero de popa. Durante un buen rato navegamos en estas condiciones de viento de fuerza 3-4 (borreguitos en el agua) sin hacer uso de la horza abatible, sobretodo por “cabezonería”. Cuando la cosa nos puso en situación de plantearnos parar un rato (es demoledor mantener un rumbo en estas condiciones) bajo un fuerte diluvio decidimos probar a bajar la horza y....fue el antes y el después; como es lógico la horza ayudaba muchísimo a mantener la popa del barco en su sitio y pasamos de una lucha perdida de antemano a comenzar a avanzar surfeando esas olitas tan cabronas...de hecho al final la euforia se desató sincopando las paladas con la llegada de las olas por la popa en una especie de “surf a golpes” muy típico de la navegación en mar, y sacando un promedio de velocidad sorprendente.


    Otra manera de sortear una presa con la Solo

    Llovía a mares cuando llegamos al final de esta travesía pero en el grupo (Oscar Caño, Paulino Ferrero, Gabriel López, Jara Juan y Carlos Rodríguez), a pesar de las circunstancias y la distancia recorrida, reinaba una sensación de alegría contenida; de alguna forma intuíamos que este tipo de recorridos acababan de abrirse a nosotros gracias a un kayak versátil que nos había permitido descender desde rápidos de ríos de montaña a tramos lentos de aguas paradas, disfrutar de la navegación por embalses y con una capacidad de carga envidiable para un kayak de sus características: El kayak SOLO de Rotomod.